Nuestra Historia

La historia de nuestro ministerio comienza un 29 de mayo del año 1979, en la ciudad de San Justo cuando Carlos Annacondia y esposa María, entregaron su vida a Cristo, y Dios comenzó a cambiar la historia de sus vidas y familia.

A la semana de haber conocido al Señor en una reunión intima muy pequeña, donde se encontraban algunos de los nuevos convertidos orando a Dios por el Espíritu Santo, Dios bautizó a Carlos y María con su Espíritu Santo, y desde allí nada fue igual. El fuego de Dios comenzó a arder en sus corazones, y la pasión por predicar el evangelio los comenzó a inundar. En ese mismo momento mientras Carlos Annacondia era bautizado por el Espíritu Santo Dios le dio una visión de multitudes en diferentes partes del mundo, sin entender mucho lo que eso quería decir, ellos comenzaron a vivir una nueva realidad de vida de la mano del Espíritu Santo de Dios.

A los días de haber ocurrido este encuentro personal con Dios el Evangelista Carlos Annacondia comenzó a visitar los hospitales y a predicar y orar por los enfermos que se encontraban allí. Así fue como Dios comenzó a hacer milagros y multitudes se convertían al Evangelio viendo las cosas que Jesús hacia.

En el transcurso de los años Dios siguió haciendo cosas maravillosas a través de la predica de esta ya diacono de la Iglesia, quien se encargaba de visitar amigos, familiares y gente en necesidad para predicarles el Evangelio poderoso de Jesús.

En ese tiempo Dios a través de diferentes palabras y profecías iba confirmando el llamado ya dado a este sencillo hombre y su esposa.

Un día inesperado un matrimonio Pastoral llegó a la Iglesia donde la familia Annacondia se congregaba, y pidió al Pastor de la Iglesia que el Diacono Carlos Annacondia fuera a predicar a unas reuniones Evangelísticas que relazarían. El problema era que Annacondia no era Evangelista, sino que era Diacono de la Iglesia, pero este matrimonio insistió diciendo que Dios le había mostrado en sueños que él era el indicado para ir a predicar a su pequeña Iglesia, ubicada en un lugar muy pobre del Gran Buenos Aires.

Así fue como todo se preparó y el día llego. Allí Dios hizo milagros increíbles, y liberaciones muy fuertes. Algunos Pastores que estuvieron en esas reuniones creyeron oportuno unirse para invitar a esta diacono a tener reuniones de sanidad y liberación al aire libre. Así las invitaciones comenzaron a llegar, y las Cruzadas comenzaron a organizarse en distintos lugares muy humildes del gran Buenos Aires.

El tiempo fue haciendo que los milagros y las liberaciones increíbles trasciendan la Provincia y luego el País. Así comenzaron a llegar invitaciones de muchos lugares de Argentina como también de muchos lugares del Mundo.

25 años se cumplen en este 2007 desde ese pequeño comienzo un 2 de Abril del año 1982. Una fecha donde Argentina estaba comenzando la tan conocida Guerra de Malvinas, un año triste por causa de esto para la Argentina. Pero un año donde Dios estaba comenzada a realizar cosas increíbles que luego sacudirían a millones de personas en todo el País, y mas adelante al mundo entero.

Cuando Dios comienza a usar a este empresario, dado que Carlos Annacondia continuaba con su empresa, Dios comenzó a marcarles pautas muy claras de trabajo, que hasta el día de hoy son fuertes bases de este ministerio como ser: la Predica del Evangelio respaldado por las señales prometidas por Jesús , para que miles de inconversos pueden llegar a conocer el único Camino, el servicio a la Iglesia de Jesucristo, y trabajar en forma incansable por la unidad de la Iglesia de Jesucristo, conociendo que este es una de las bases mas importantes para lograr ver el Avivamiento hecho realidad.

Así fue como con estas bases espirituales de trabajo se comenzó a trabajar sirviendo a la Iglesia en muchos lugares, y a su vez buscando la unidad pastoral en todas las ciudades donde se realizaban las campañas. Dios comenzó a respaldar el trabajo en unidad y las ciudades fueron conmovidas por campañas de 30, 40, 50 y hasta 60 días ininterrumpidos de trabajo por amor a Dios y a las almas que necesitaban a Jesús.

Desde entonces y hasta ahora, sin parar, la historia se continúa escribiendo, las cruzadas Evangelísticas se suceden en decenas cada año, y la tarea es mayor a medida que el tiempo transcurre. Dios no ha dejado de desafiarnos y animarnos a más cada día que transcurre.

Hay algo que como Ministerio queremos declarar en cada lugar, luego de cada Cruzada, y luego de cada testimonio y cada vida salvada: A Dios sea toda la Gloria por lo ocurrido y por lo que vendrá!.